Friday, 7 March 2014

Four years prison for Enrique J. and Leopoldo T. Faura Sánchez ("Grupo Mirador").

Enrique J. and Leopoldo T. Faura Sánchez have been found guilty of missappropiation by Spanish Supreme Court, they face a final sentence of four years in prison, judgment dated 14th. November 2013.

The Supreme Court has confirmed the first judgement by Málaga High Court (2012) over a missapropiation crime against twelve buyers in the promotion "Mirador de la Fortaleza" (Vélez-Málaga), granting the appealing by the victims and the Public Prosecutor, who asked for a 4 years prison conviction (instead of 2 years prison established in the first judgement). Mr. Enrique J. and Mr. Leopoldo T. Faura will face a fine and they are obliged to compesate all the buyers, giving the money paid by them back, plus interest and costs, a total amount over 400.000 euros.

The accused appealing against the Málaga High Court judgement has been dismissed by the Supreme Court. One of the sentencing judges (out of five) did agree with their appealing though.

This lawfirm, Patricia Morales, who is dealing with the case and our clients are happy with this judgment, first prison conviction against Enrique J. and Leopoldo T. Faura, administrator and representative of the autocalled "Grupo Mirador" company group; both Enrique J. and Leopoldo T. have to manage many civil and criminal claims, so difficult to get a result in them, first, because "Mirador companies" are empty or supporting huge seizures and debts, second, because judges usually consider any "contract business" as a civil matter, ignoring and underestimating criminal evidences.

That was not the case, thanks to the investigating judge hard work, along with the Public Prosecutor and this firm representing the victims; the procedure was able to reach the court hearing phase and the trial had the opportunity of examinating many evidences and realising the "work system" followed by the two guilties: no bank guarantees over the amount paid by the buyers, no special current account to keep the money dedicated to building the houses, no houses, no money back; in this case, the plot was sold to a third party even.

This is statement is a bright light of hope for all the victims, in this procedure and all similar claims against Enrique J. and Leopoldo T. Faura, and an irreversible step forward aimed at finding out criminal and civil
responsabilities in each and every contract and promotion signed and "projected" by the two guilties.

Diario Sur.
Diario El Mundo.



Wednesday, 29 January 2014

Cuatro años de cárcel para Enrique y Leopoldo Faura Sánchez ("Mirador de la Fortaleza S.L.").


Enrique J. Faura Sánchez y Leopoldo T. Faura Sánchez han sido condenados en sentencia firme, dictada por el Tribunal Supremo el pasado 14 de Noviembre de 2013, por un delito continuado de apropiación indebida, subtipo agravado, por tratarse de vivienda, procedimiento cuya acusación particular ha recaído en la letrada que suscribe.

La sentencia ratifica la condena por un delito continuado de apropiación indebida respecto a doce compradores en la promoción "Mirador de la Fortaleza" (Vélez Málaga), en subtivo agravado, por tratarse de vivienda, y al estimar uno de nuestros motivos y el único del Ministerio Fiscal, dicta segunda sentencia, elevando la pena privativa de libertad de 2 a 4 años, para ambos condenados, agravando igualmente la pena de multa, que pasa de 1.500 euros a 3.600 euros.

Por su parte, el recurso de los imputados (Enrique y Leopoldo), que contaba con cinco motivos de impugnación, ha sido totalmente desestimado. Uno de los magistrados que dicta la sentencia (de un total de cinco) emite voto particular, pues está de acuerdo con uno de los argumentos de los condenados. El resto de los pronunciamientos -no impugnados por nuestra parte ni por la Fiscalía-, quedan inalterados: condena a indemnizar a los afectados en las cantidades abonadas por éstos (un total aproximado, entre todos los compradores personados, de 400.000 euros), más intereses correspondientes y costas de la primera instancia.

Esta acusación particular está satisfecha con la sentencia, pues ratifica la condena y eleva la pena privativa de libertad de dos a cuatro años, en una resolución sin precedentes en el caso de ambos condenados, pues, como se sabe, se encuentran imputados en numerosos procedimientos penales y demandados en otro número importante de ellos. Sin embargo, hasta la fecha, los procedimientos civiles se dan de bruces con las sociedades que utilizan para operar, ignorar obligaciones fiscales y contables, y resultar insolventes; los procedimientos penales, por su parte, no corren mejor suerte, pues la mayoría quedan archivados en fase de instrucción, sin ocasión de que se celebre juicio oral.

No sucedió así en este caso, la instrucción se convirtió en procedimiento abreviado, el juicio se celebró y pudo ponerse de manifiesto en el mismo las irregularidades que plagan el "sistema de trabajo" de los condenados. Todo ello, bien puede comprobarse en búsqueda patrimonial de sus sociedades -que acumulan embargos y ejecuciones, instadas, tanto por particulares como por organismos públicos- y examen de la situación mercantil de las mismas -falta de presentación de cuentas anuales desde hace años-.

Lamentablemente algunos afectados, incluso compradores también en esta promoción ("Mirador de la Fortaleza") pero denunciantes en otros procedimientos, no tuvieron tanta fortuna y vieron archivadas sus causas penales, siendo "enviados" a la vía civil -contraste, desde luego, con la presente condena de cuatro años de prisión-.

Esta sentencia es, sin duda, una luz de esperanza para los afectados, en este caso y en el resto de promociones fracasadas proyectadas por los condenados o promotoras similares, e igualmente, un irreversible paso adelante en la determinación de las responsabilidades penales y civiles en las que han incurrido, su resarcimiento y compensación.

Diario Sur.
Diario El Mundo.

Monday, 16 December 2013

Blanco y negro: el Ministerio Fiscal.

Decía mi profesor de Matemáticas de la EGB, Don Antonio, que los alumnos del fondo de la clase, los que más charlan, cambian cromos e, incluso, juegan a las cartas -hoy, con el móvil-, se están enterando más y mejor de la lección que los que están sentados en primera fila. Creo que llevaba cierta razón, o eso espero. En otro caso, esos momentos de indiferencia que los letrados sufrimos en estrados, serían mucho más graves de lo que ya son.

Los abogados estamos acostumbrados a que el Juez revise otros expedientes, no el nuestro, repase su agenda, charle con el funcionario... todo ello durante nuestras intervenciones. Aunque no siempre es así. No hace mucho, en un juicio oral, el Juez en persona se levantó a moderar el aire acondicionado de la sala, después de un susurro de quien suscribe referente al frío que hacía. Todo un detalle.

Días atrás, la situación que me encontré no fue tan agradable. El Ministerio Fiscal había terminado su informe, con una oratoria ágil y contundente, un tanto desordenada pero dinámica y convincente. En el preciso instante en que la última palabra del informe cayó de su boca, dándome el Juez mi turno de defensa, el Fiscal comenzó a recoger sus anotaciones, códigos y diligencias -lo cual, no es nada extraordinario ni ilógico-, y echando mano al móvil, comenzó a enviar y recibir mensajes, cambiando el gesto tras su lectura, esbozando sonrisas e ignorando olímpicamente lo que sucedía a su alrededor. Como Fiscal, un notable alto, como persona educada, un suspenso, una enorme calabaza de esas que Don Antonio daba con frecuencia a los “melones” que olvidaban la unidad de medida al obtener un resultado: “pero bueno, ¿eso qué son: patatas, garbanzos, metros o litros?”.

Finalizado el juicio, el cliente se mostró dolido, pues pensaba, inocentemente, que las sonrisas del Fiscal respondían a las afirmaciones de mi informe, estaba convencido de que se estaba riendo de él. Nada más lejos... precisamente lejos se encontraba el Fiscal.

Afortunadamente, me consta que hay Fiscales que escuchan, que se toman la molestia y el tiempo en su trabajo, porque son conscientes de su labor, insustituible, sacrifican ocio y familia para revisar asuntos complejos, abren los ojos, descubren evidencias, datos valiosos perdidos en un mar -intencionado- de documentos. Sí, los hay porque nos los encontramos a menudo en el Juzgado. Y de esos, de esos Don Antonio no diría nada... bueno... nada más que son lo que son, diligentes y profesionales, gracias a él... ¡qué duda cabe!.